Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información en nuestra política de cookies.

restauración

ficha técnica

ESTUDIOS AMERICA LATINA
YO FUI LA ESPÍA QUE AMÓ AL COMANDANTE
YO FUI LA ESPÍA QUE AMÓ AL COMANDANTE. UNA VIDA DE PELÍCULA: DE LOS CAMPOS NAZIS A FIDEL CASTRO, LA CIA Y EL ASESINO DE KENNEDY
(edición digital)
2015
978-84-9942-429-3
REALIDAD
Epublication content package
Español
9,99
(IVA inc)*
  • Ver dispositivos compatibles
  • ¿Es la primera vez que compras un eBook? Clica aquí

Encuéntralo también:

En formato papel19,90 €

Permisos sobre el eBook

Imprimible: Prohibido.
Copiar/pegar: Prohibido.
Compartir: 6 dispositivos permitidos.

DRM o protección anticopia (para saber qué es clique aquí)

Si

sinopsis

Pocas personas pueden decir que han visto pasar una parte fundamental de la historia del siglo xx ante sus ojos. No como meros espectadores, sino casi devorándolas. Ilona Marita Lorenz es una de ellas.   Nació en Alemania en 1939, en vísperas de la invasión de Polonia. Su padre, alemán, era capitán de barco; su madre, americana, había sido actriz. De niña estuvo internada en el campo de concentración de Bergen-Belsen. Poco después de acabar la guerra, con siete años, fue víctima de una violación.   Se embarcó a menudo con su padre en los años siguientes. En 1959 llegó a bordo del Berlin a La Habana revolucionaria. Un grupo de barbudos, encabezados por Fidel Castro, subió al barco. El flechazo fue inmediato. Una semana después, el Comandante enviaba a buscarla a Nueva York y la convertía en su amante. Tenía diecinueve años.   Pronto se descubrió embarazada, pero la sometieron a una intervención y el bebé no llegó a nacer... O al menos eso le dijeron. La CIA convenció a Marita de que Fidel era el responsable de lo ocurrido y la enviaron de vuelta a La Habana con la misión de asesinarlo, pero fue incapaz de hacerlo: seguía enamorada de él.   Puede parecer suficiente para llenar dos vidas, pero hay más. De regreso a Miami, conoció al exdictador venezolano Marcos Pérez Jiménez, y tuvo con él una hija. En noviembre de 1963, viajó de Miami a Dallas en un convoy del que formaban parte Frank Sturgis, uno de los detenidos en el Watergate, y un tal Ozzie, es decir, Lee Harvey Oswald. Más tarde fue party girl de la mafia neoyorquina e informante de la policía. Se casó y tuvo un hijo con un hombre que espiaba a diplomáticos soviéticos para el FBI.    La historia de Marita tiene luces y sombras. Pero sobre todo es una historia de amor y peligro. La de una espía que, por encima de todo y a pesar de sí misma, amó al Comandante.


*Todos nuestros productos incluyen el IVA, ampliar información


comentarios de los usuarios/usuarias