Cineasta del recuerdo y de la evocación autobiográfica tamizada por el filtro de un estilo inimitable, como si fuera un heredero anglosajón de Max Ophüls que hace compatible la elegancia con la ira, el sufrimiento con la felicidad y la disonancia con la armonía, Terence Davies es un creador heterodoxo y libre que reformula de manera personal la mejor herencia del cine británico (Humphrey Jennings) y que reelabora su propio bagaje cinéfilo (vinculado con el musical y con el melodrama del Hollywood clásico) para crear una cosmovisión plenamente contemporánea en la que el pretérito parece confundirse con el presente. Su filmografía, tan reducida como compacta, es la obra de un francotirador irreductible y radical, cuyo cine vibra –en la onda lírica de T.S. Elliot- al margen de las ataduras narrativas tradicionales para fijar en imágenes lo volátil de la emoción fugaz y para hacer visible lo evanescente de la memoria.
DEL 3 AL 19 DE MARZO.