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MURIERON LOS DE SIEMPRE

NIÑOS DE LA GUERRA
VALDEÓN, JOSÉ AURELIO

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DetallsEDITORIAL ALMUZARA, S.L.
2019
304 pàgines
Format: Rústica
ISBN: 9788417954482
Idioma: CASTELLANOMatèria: Historia contemporània d'Espanya
Descripció¡Hemos visto un cañón! dijeron los chicos a la madre. María les miró asustada y le reprochó a Nicolás que les llevara a ver esas cosas. Nicolás reconoció que tenía razón, pero ya era tarde para evitarlo []. María les contó que había visitado la casa donde esta ban alojados, tenía quince habitaciones, unas daban a la calle y otras a un jardín. En todas encontró gente como ellos, evacuados de los pueblos cercanos de Madrid, familias de Talavera, Torrijos, Getafe, Alcorcón, Illescas, Leganés. [] Vio más mujeres que hombre s, pero los que más abundaban eran niños asombrados mirando los muebles y los cristales de las ventanas y los balcones, que eran de colores, con figuras de santos y castillos encajados como en un rompecabezas con barritas de plomo que unían las piezas.Atrapados e n el cerco de Madrid en la fecha crucial del 7 de noviembre de 1936, cuando los nacionales inician su ataque sobre la capital por la Casa de Campo, los personajes a los que da vida José Aurelio Valdeón en Murieron los de siempre no sólo comparten un horizonte ilum inado con resplandores amoratados y sucios de explosiones y descargas de fusilería. Les une también su pertenencia a una categoría de ciudadanos de a pie, personas sencillas pertenecientes a diferentes tendencias políticas y clases sociales, que, arrastrados por las consignas de cada bando, tuvieron horas de grandeza y horas de cobardía, vivieron y amaron, y se mataron entre sí. Y se salvar on arriesgando sus vidas. Entre los relatos de heroicidades y cobardías, protagonizados por bravos milicianos y canallas de retagua rdia, monjas escondidas, sabias prostitutas, refugiados, obreros, quintacolumnistas, niños evacuados, los más jóvenes y las mujeres adquieren énfasis en el Madrid cerrado convertido en frente de guerra. El crimen y la delación, la muerte en combate, el bombardeo, el hambre y todos los desastres de la guerra los envuelven irremisiblemente, pero también un hilo de solidaridad y esperanza en un futuro mejor, que mantiene siempre vivos a los seres humanos.

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